viernes, 10 de abril de 2015

Cada uno espera lo que cree merecer

Uno espera recibir lo que cree merecer. Lástima que nunca aprendí a quererme. Lástima que ya no soy aquella que era más dignidad que corazón. Lástima amar con el corazón en la mano.

Y sé que no. Y sé que nunca. Y a ratos consigo remachar la puta coraza, esa que se volvió líquido al contacto de tus dedos, y consigo que no duela.

Espero poco. Recibo menos. ¿Compensa el rato de felicidad el resto? A ratos. Yo qué sé. Cosas de sentir sin filtros, que los ratos de felicidad son brutales. Y luego esto. Y luego esto.

Y al caer la coraza las plumas se llenaron de aire, y creí que podría volar. Qué coño, juraría que volé, apoyada en tu hombro mientras dormías. Juraría que sí.

Veo gotas caer. Vuelvo a sangrar. Y el puto pánico. Él también sangra. Así empezó todo. ¿Y si mi corazón también dice basta? ¿Y si también he heredado el resto?

Jugamos a adivinar palabras. Y olvido. Y el puto miedo.

Y volver a pedir deseos a los dientes de león, esparciendo semillas de maldita esperanza al aire. Y sólo el mismo deseo, repetido como si me fuese la vida en ello.

Y no, y nunca.

¿Qué esperar cuando eres nada, nieve, muerte?

Acércame la guadaña, tengo trabajo que hacer. Estas esperanzas no se decapitan solas.

11 comentarios:

  1. ¿Hemos vuelto al rincón oscuro, cariño?
    Déjame que te acompañe, no diré frases hechas, no pondré etiquetas, solo me quedaré ahí, pegadita a ti, contigo.
    Un abrazo.

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  2. Sabes mi niña que las personas como nosotraa tenemos nuestro propio rincón oscuro dentro. Puede que a veces consigamos iluminarlo lo suficiente como para querer creer que no está. Pero siempre sigue ahí. Sé que tú me entiendes.
    Y me da por amar a quien no me ama. Será que es jodidamente difícil amarme. Será que no soy interesante, no a largo plazo. Será que ni yo soy capaz de quererme.
    Abrázame, anda. Acompáñame un rato. Enseguida enciendo la luz.
    Te abrazo, preciosa.

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    1. Me quedo contigo para recordarte que nada de eso que estás diciendo es verdad y que, si no te quiere, es que es idiota.
      Te abrazo más.

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  3. Lástima de querer como tú quieres...

    ¿Habrá alguien más que quiera de esa manera?
    Puede que sí o puede que no.
    Pero la vida es muyyyyyy larga...para bien o para mal.

    besos...miles...

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  4. abandonando la esperanza de un pasado mejor
    conseguirás labrar la tierra firme
    donde asentar los cimientos del destino que desees,
    está en tu mano, tan solo hay que soltar la guadaña
    y seguir caminando.

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  5. Es cierto eso de la creencia sobre los merecimientos. Tan cierto como peligroso porque depende totalmente del criterio propio. Hay quienes son completamente indulgentes consigo mismos y otros implacables.

    Copio y pego algo que acabo de escribir en un blog privado respecto a algo que creo y que si bien no está completamente alineado con esta entrada, puede ser que la toque tangencialmente.

    "Pensás demasiado en los demás, ¿y vos para cuándo?" me dijeron algunas veces. Yo respondería con otra pregunta "¿es posible no pensar en uno todo el tiempo?". No sé para el resto pero para mí no lo es, yo pienso en mí el cien por ciento del tiempo, e invariablemente busco mi propio bienestar. Pero como mi bienestar depende en gran medida del bienestar de quienes quiero podría dar la falsa impresión que pienso en los demás por los demás, mientras que la verdad es que pienso en los demás por lo que los demás significan para mí. Es posible que a los efectos prácticos puede impresionar que se trata de lo mismo pero en el fondo no es así. ¿Por qué no lo es? porque la "importancia" de los demás depende de la importancia que los demás tengan para mí. Sólo para dar un ejemplo: miles de niños mueren diariamente en África y yo me preocupo porque se me cae el pelo. No creo sea necesario decir nada más.

    ¿Hago o hice alguna vez algo completamente altruista? Sí, pero en cuestiones mínimas. He hecho cosas por otras personas que no me han costado nada o casi nada y que sabía de antemano que no me reportarían retribución alguna, ni material, ni emocional y sin embargo las he hecho, pero se trató de acciones sin importancia que las nombro únicamente por mi compulsión de dejar aclarados todos los aspectos que me vienen a la mente.

    ¿Por qué todo esto ahora? Solamente por el momento que estoy atravesando.

    Saludos

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  6. Agrego: pensar siempre en uno mismo NO nos dispensa de la obligación moral de actuar con justicia.

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  7. Cada cual guarda en el fondo de su corazón una esperanza, una virtud imprescindible, a pesar de que la realidad se empeñe en convencernos de lo contrario. Seguimos soñando despiertos porqué somo asi. ¿Y qué? Un beso.

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  8. Vuelveeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Snif, snif, snif

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  9. Siempre te recuerdo cuando veo mariposas en algún lugar...cualquier foto original...
    Un beso preciosa

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  10. Siempre te recuerdo cuando veo mariposas en algún lugar...cualquier foto original...
    Un beso preciosa

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