lunes, 8 de diciembre de 2014

Sólo quería...

Hoy ha sido uno de esos días extraños y cojonudos que acaban conmigo llorando a escondidas, sin bolsillos ya donde esconder la tristeza.

Porque yo sólo quería todo contigo. Sólo eso. Y hoy he visto claramente cómo sería. Y no he podido dejar de sonreír, y de echarte de menos.
Allí estaban tus hijas, mis hijas, abrazos, risas, bailecitos tontos, más risas. Ella escuchándome atenta, abrazándome. Y, joder. Era genial. Todo era genial. Pero tú no estabas. Ni siquiera creo que nos hayas pensado en todo el día. Y ese desinterés golpea.

Y hoy me he dado cuenta de que el amor nunca tiene que ver con la lógica, y da igual lo bien que acople en tu vida, o lo bien que acoplarías en la mia. Da igual si te quiero como te quiero, o lo que haga. Da igual que desee hacerte (qué coño, haceros, hacernos) feliz cada puto día, o que estuviese dispuesta a dejarme la piel en conseguirlo. Da igual que esté convencida de que sería cojonudo. Todo da igual, porque el corazón es el que manda, y el tuyo ha decidido que no soy yo. Y ya nada importa.

Sólo quería todo contigo. Me quedo en nada. Porque soy eso, nada. Siempre, nada.

Cuando he empezado a escribir esto aún tenía una vaga esperanza. Pero yo, como siempre, lo he jodido todo, de nuevo.

Y ahora sólo me queda hacer lo que tenía que haber hecho antes de perder la poca dignidad que tengo, retirarme en silencio y llorar a escondidas, bajo las putas sábanas que ya no abrigan.

4 comentarios:

  1. Bueno...yo sé lo que se siente...supongo que todos lo sabemos de alguna vez...así que nada que decirte...
    Me gusta eso de que" el amor nunca tiene que ver con la lógica"
    dices verdades como templos...
    Yo también te abrazo hoy muy fuerte!!! y te lleno de besos sonoros, como hacen las abuelitas...(aunque yo no recuerdo que me los dieran...je,je)
    MUAAAAAAAAAAA

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  2. Cómo cada tarde llega el final del día y contemplo en soledad una puesta de sol de distintos colores, hoy se ofrecía teñida de rojos y de violetas. Mañana será de nuevo una agradable sorpresa. No te pierdas, ni ese momento ni los mil anteriores repletos de magia. Un beso.

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  3. "porque el corazón es el que manda" Para mí ahí esta la clave. Sólo que yo cambiaría la palabra "corazón" por "emoción". Y diría que "emoción" es básicamente la combinación de miedo y culpa. Lo primordial es entender que muy pocas veces es posible elegir con la razón. Tal vez el hombre sabe, igual que tú, que acoplas perfectamente a su vida y él a la tuya. Es un primer paso, pero si la emoción no acompaña también es el último paso. Hay que aceptar que es así y que nada se puede hacer. Si al tipo no se le cambia el chip por alguna razón -ajena a ti, por supuesto-, puedes ir poniendo proa hacia otros rumbos. Es más yo pondría proa hacia otros rumbos. Si él desa encontrarte sabrá dónde buscar.
    Ánimo

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