miércoles, 29 de octubre de 2014

Dos realidades



LO QUE YO SENTÍ

Y allí estaba yo, que ya no creía en nada, convencida de que todo era posible. Había sido todo tan sencillo, tan natural. Y yo no paraba de repetirme “no la cagues Ali, ahora no la cagues”, ni de sonreír.
Todo empezó como si nada, con una mirada, un par de frases. Te conocía hacía tiempo, pero nunca habíamos coincidido en momento, supongo. Tú tenías una novia preciosa y mucho más joven. Yo andaba intentando sobrevivir entre el lodo. Y justo en ese momento, justo en ese instante de pánico al ver al fin la luz al final del túnel y creer que volverá a apagarse, justo en ese momento nos encontramos.

Ya no estoy con ella, me dices. Era como tener otra niña, igual. Y sonríes al contarlo, y yo quiero creer que es una puerta cerrada. Y vacío la mente, me olvido del sentido común, y te cuento que yo tampoco estoy con nadie. Y sonríes, y sonrío. Y todo parece posible. Todo.
Y de repente quiero ver señales, quiero creer en el destino, ese pequeño hijo de puta al que tanto he maldecido. Y estoy segura de que has aparecido porque tiene que ser, porque esta vez sí es posible.

Y un mensaje, y el tonteo, y hablar como dos adolescentes. Y en el momento en que todo lo anterior está acabado, justo en ese momento nos besamos. Y hacía demasiado tiempo que no me besaban, y me olvido de todo, apago el cerebro y cae la coraza, hecha pedazos bajo tus caricias. Una mano en mi culo y me subes como si fuese de papel, y me dejas encaramada a tu cintura, el vestido en las caderas, mi consciencia demasiado lejos. Y me llevas a la cama, subida aún en tu cintura, mientras me besas como si no existiese nada más en este puto mundo.

Y mientras yo te desabrocho el pantalón, tú me bajas la cremallera del vestido, y en ese momento sé que a partir de ahora todos mis vestidos llevarán cremallera, sólo para que tú la bajes. Y en ese momento me intuyo jodida, planificando mil polvos, mil vestidos cayendo.
Y me miras en silencio, me acaricias, me besas de nuevo. Muérdeme los pezones, suplico, y sonríes perverso, y me lames, tierno.

Y yo, que creí que nunca me recuperaría, que siempre escucharía aquella voz susurrándome perversiones en cada orgasmo, alejo la imagen, y me pierdo entre tus dedos. Y te lamo, te beso, te muerdo.
Y me gustaría escribir detalles, susurros, joderes gemidos, pero los siento demasiado nuestros.
En un instante me miras, como si me vieses por primera vez. ¿Quieres que lo dejemos?, pregunto. Nunca, respondes. Y me sigues comiendo.

Y besos, y abrazos, y sexo, y más sexo.

Necesito un café, me dices, y yo me saltaría todos los cafés del mundo mientras te beso, pero te sigo a la cocina, te observo mientras preparas la cafetera. Te giras, sonríes, me arrinconas contra la encimera y me follas con saña mientras sale el café. Y me muerdes, y me muerdes. Y te gimo que me encanta. Y suplico que nunca dejes de hacerlo.


Y después besos en gasolineras, comidas compartidas metiéndonos mano, más besos. Risas, pizzas, más risas y más besos.
Y cuando salgo de la ducha me abrazas, como si no quisieras que me marchara nunca, y mientras yo estoy diciendo que me voy a dormir a casa, tú me pones una camiseta tuya, y me dices que ya me iré, que hay tiempo, y me abrazas, y por primera vez en mucho tiempo, duermo sin pesadillas.

Y no hay nada, no hay promesas, no me mientes. No necesitamos nada serio. Lo que tenga que surgir, surgirá. Y de repente la luz al final del túnel es una mañana brillante, con mil soles alumbrando nuestros cuerpos, y tanta luz me ciega, y olvido que yo soy yo, olvido que no me quiero. Y me visto cada día pensando en si te veo.
Y planes de fugas, y más besos, desesperados en cualquier rincón, esperando el momento.


¿En qué momento te enamoras? ¿Cuándo es sensato, previsible, oportuno? ¿Es alguna vez el amor sensato, previsible, oportuno?
 
Yo creo que me enamoré en la primera voltereta, volando por encima de tu cabeza, esa sensación de felicidad infantil en el estómago. O cuando hice aquella broma inoportuna y tú hiciste una aún peor. Y reír juntos escondidos en tu cuarto.


 
LO QUE DE VERDAD OCURRIÓ

Nunca la percepción de la realidad es la realidad en si misma. Porque nunca es igual para ti que para mí. Ninguno siente igual que el otro. Y yo tengo esta tendencia a vivir todo desde las vísceras, a sentir sin un puto filtro, a verbalizar lo que siento.
La realidad es que era demasiado pronto. Tal vez no para mí. No, para mí no lo era. Yo necesitaba esa luz al final del túnel, porque he estado en el túnel demasiado tiempo, porque me llené de oscuridad, de humedad y tristeza. Porque pensé que mi vida era ese puto túnel. Que tal vez lo es. Tal vez.
 Pero para ti era pronto. No quisiste reconocerlo, porque supongo que esperabas que esto ayudase a alejar su recuerdo.
Y sí, teníamos ganas, muchas. Saco tu lado perverso.
 
Nos besamos, nos besamos y me llevaste a la cama, y cuando me desnudaste supongo que me comparaste mentalmente con ella. No, no soy tan joven, ni tan perfecta. Y yo pensé que no eras de los que halagas. Y no, supongo que no, que simplemente salí perdiendo en la comparación. Y seguiste besándome, lamiéndome, y de repente me miraste como si me vieses por primera vez, y deseaste que fuese ella, y cerraste los ojos, para fantasear, supongo, que te la follabas a ella. Y luego huiste a la cocina, y yo no te di tregua. Que sí, que supongo que te pongo. Que tu lado perverso me adora. Poco más.

Y cuando me abrazabas fuerte, después de la ducha, imagino que era porque tu gel huele a ella, y te perdías en mi cuello, imaginando que era el suyo, y por un segundo olvidabas que era yo, y eras jodidamente feliz.

Pero nunca fui yo. Nunca fui ella. Yo nunca soy eso. Sólo lo había olvidado. Ahora lo recuerdo con nitidez.
 
Y después tus confidencias, porque soy de esas que no montan numeritos, que escuchan pacientes y les jode cuando alguien a quien quieren sufre. Y así fue como acabé escuchando lo enamorado que sigues de ella. Y no, no quieres estar con ella, pero a la vez quieres estar con ella. Y yo quiero morirme. Sin más, sin romanticismo, sin parafernalia poética. Morir. Pero no puedo querer morir.

Y entonces tú, convencido de que decir que no querías nada serio nos protegería contra el amor, no concibes que a mi me duela. Y sigues contando, y sigo escuchando. Y joder, cómo duele.


Y en un día de mierda, de esos que no hay forma de apuntalar la puta sonrisa, te mando un abrazo, ánimo. A mi el cariño siempre me rescata. Y pienso… Y mierda. El abrazo cuando se me pase, dices, que estoy arisco, lo siento. Y no concibo que alguien haga un esfuerzo de dar un puto ánimo que no tiene y tú pagues tu frustración con esa persona. Adoro la sinceridad, ya sabes. Pero a veces hay que medir las consecuencias, y callar, creo. Porque sólo era un puto abrazo virtual que ni siquiera tenías que devolver. Una sonrisa, un gracias. Cualquier cosa que no acabe conmigo llorando en el trabajo.

Que no, que no es lógico que te quiera. Explícaselo a mi corazón, que a mi ya nunca me escucha.

 
LA VERDAD, LA PUTA, DURA REALIDAD
 
Casi siempre escribo aquí ficción, sueños. Ojalá esta vez también. Así podría darle uno de mis finales abiertos. Porque sí, porque hoy necesitaba un puto final feliz. Que la luz se ha apagado. Que la oscuridad ha vuelto. Que se me ha llenado la garganta de polillas. Que casi no recuerdo cómo sonreír.

¿Y de mí? ¿De mi has escrito un relato, o no doy ni para eso?, preguntaste. Y no, no dabas para un relato. Dabas para mil libros enteros, pero no los hubiese escrito jamás, en esa manía mia de no escribir cuando soy feliz.
En cualquier caso ya no recuerdo cómo se escribía. Ya ni eso.
Y nunca lo leerás, porque no te interesa lo que digo, ni lo que hago. Nunca has preguntado qué escribo, o dónde. Igual que no me escuchaste decir cuánto necesitaba un puto abrazo.

No. No soy nada. Ya no creo en nada, No te preocupes. Me retiro en silencio. Me guardo mi abrazo para quien lo quiera. Lástima. Doy unos abrazos cojonudos.



13 comentarios:

  1. Las cosas son como son y nuestras mentes quieren cambiarlas. Pero no. No. Así es todo, tal cual es. No interpretes nada: hechos son hechos, consumados. Y los hechos siempre cantan las verdades más certeras, mientras las palabras -y nuestros propios pensamientos- se las lleva el viento...

    Es a la luz de los hechos que se conoce a las personas de verdad, y el resto de interpretaciones sobran Nuria...

    Y estoy seguro que das unos abrazos cojonudos. Me da a mí que sí.
    ¡Enamórate de ti!
    Quien no te valora no está hecho para tus besos.
    Llegar hasta el fondo de una persona requiere toda una vida. Quien arroja la toalla a la primera de cambio y es tan voluble como una veleta... ¿crees que te llegó a conocer?
    Incursiones preliminares en tierras fronterizas. Ni al campamento base llegó.
    Mereces algo mucho mejor que eso y, a no ser que te lo pueda dar, mejor que siga su propio camino. Y esto vale para todos, también para ti y para mí, respecto a otras personas...

    Que sea feliz él y que seas más feliz tú, con alguien que de verdad te valore.
    Pero empieza por ti Nuria, empieza por ti.
    No pasa nada. Seguimos aquí, después de todo.
    A ti misma jamás te perderás.
    ¡Encuéntrate! ... y busca a alguien que se interese por ti de verdad. Eso se nota a la legua: tanto la presencia de interés, como su ausencia, se notan... ¡Vaya que si se notan! Si llegados a un punto no pregunta más, o sientes que le interesan más otras personas, por algo será.

    Venga, esboza una sonrisa y deja que la vida te sorprenda. Lo mejor está por llegar, eso seguro.

    ¡Besos desde Cuba! ;o)




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    1. Querido amigo, nadie me va a conocer nunca. Porque la gente que me conoce huye, pasan de largo, tal vez miran un segundo, ralentizando la marcha, como si fuese un accidente de tráfico. Y luego siguen su camino. Tengo un par de ejemplos. Quizás luego, un día, descubren que me echan un poco de menos, y se preocupan por si estoy bien. Cuando me enamoro hago unos amigos cojonudos. Yo qué sé. Tal vez él tenía razón y es imposible que alguien me quiera.
      No me hagas mucho caso, hoy tengo un día de esos jodidamente triste.Pasará.
      Todos decís que tengo que quererme. Pero, dime, ¿cómo se hace eso? Yo lo he intentado, te lo juro, pero no me sale. Y cuando consigo quererme un poco, pasa algo así, y no debería afectarme, pero me afecta. Y mi autoestima vuelve al subsuelo. Y las caidas son peor que no haberse querido nunca, creo. Porque en este momento, justo en este, estoy aquí, pensando cómo pude ser tan gilipollas de pensar que él querría a alguien como yo. Y es una puta mierda.
      Disculpa, he elegido un pésimo día para contestar. Mañana estaré bien, seguro.
      Un besazo. Te quiero.

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  2. Empiezo por el final, estoy segura de que tus abrazos son cojonudos, así que te mando uno aunque no nos conocemos de nada :)

    No recuerdo cómo llegué a tu blog pero lo sigo desde hace tiempo y hoy me apetece decirte que sin quererte a ti misma va a ser complicado que alguien te quiera de verdad, atraemos lo que proyectamos, espero que no te siente mal el consejo.

    Y sobre el final feliz, pues sí que lo puede tener, es ese momento en que dices, qué coño, no espero que ningún hombre me rescate de mi infelicidad, eso me lo trabajo yo solita. En serio, hace mucho daño esa idea de que el amor nos salva hasta de nosotras mismas, al otro lado solo hay un hombre, una persona imperfecta, no esperes nada de quien no te lo puede dar.

    Ánimo.

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    1. No me sienta mal, sé que tengo que quererme, pero es que no sé cómo se hace eso. Creo que nunca lo he sabido, y lo intento, pero no hay forma. Así que imagino que me quedaré eternamente proyectando cosas negativas y así, sin que nadie me quiera.
      Y no, no espero que nadie me rescate. En realidad sólo quiero alguien con quien poder reír. Como si fuese poco.
      Un abrazo y gracias.

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  3. Gentuza? Hazte mirar por favor"

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    1. Disculpa, hablas conmigo? Porque yo no he llamado gentuza a nadie. No suelo criticar a nadie más que a mi misma.
      Ali.

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  4. El feedback en Blogger no da mucho de sí, normalmente los comentarios son condescendientes, en plan Paulo Coelho, o no tienen nada que ver con el texto. Por eso escribir un texto tan cercano es peligroso.
    El texto es genial, deberías de escribir más a menudo. Yo creo que el amor no es la solución, pero ayuda, te sube la autoestima, es normal que lo busquemos a pesar del riesgo. Ahora bien, no caigas en melodramas cada vez que te decepciona o no está a tu altura, en sus circunstancias actuales él no se fija en los detalles, no se da cuenta de cuánto te puede afectar su desidia. Necesitáis tiempo. Además, las cosas cambian, lo que te puede parecer amor ahora mismo, más aún si te lo maceras con literatura, puede que en unos meses sea simple juego sexual. Y viceversa. Lo ideal sería vivir al día, y simplemente disfrutar lo que toca. Como decía un decadente muy sabio la literatura es una puta que finge orgasmos y que siempre nos anima a apostar al caballo equivocado xD
    Lo dicho: comentarios en plan Paulo Coelho, ni caso. Yo creo que has salido del pasillo, pero todavía estás cegada por el exceso de luz/posibilidades. No te quedes parada. Un abrazo grande ;)

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    1. Querido Mario, no me digas eso, que me emociono y os martirizo con mis textos. Gracias, no imaginas cómo me emociona que me lo digas. Eres importante.
      El amor no es la solución, en realidad es una puta mierda. Pero durante ese breve instante en el que te sientes poderoso, en el que todo parece posible, y podrías domar dragones, justo durante ese instante, ¿no vale de repente todo la pena? En ese efímero (cómo odio la palabra de los cojones) instante puede ocurrir que de repente te atrevas a hacer algo que te daba pánico, como ir y pedir un abogado para conseguir divorciarte. Ya sabes, el amor, que da sensación de imbatibilidad, y todo parece mejor y posible. Nosotros mismos parecemos, nos sentimos mejores, por eso somos unos putos adictos al romanticismo. Esa sensación de que podemos hacer milagros en ese instante, es la droga más dura que conozco. Por eso andamos siempre creyendo en lo que decimos no creer, y queriendo enamorarnos.
      Gracias por seguir aquí.
      A los comentarios de ese tipo... paso. Y los otros..., deberías explicarle que él no eres tú, y que la chica preciosa no es ella (que conste que no digo que no sea preciosa, pero no es ella). Mejor que quede todo claro. Igual así deja de dejar comentarios ofensivos. Yo a ella nunca se los he dejado.
      Bueno, que te quiero, que gracias, y un abrazo enorme.

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  5. Ali Ali Ali!!! mi querida Ali !!!!!!
    Deseaba encontrarte y leerte!!! y aquí ESTOYYYY!!!!
    ME ENCANTAS, ME ENCANTA tú y tu manera de escribir. Eres única.
    Nadie puede escribir con ese sentimiento, puro y devastador que tienes tú.
    ¿Sabes cuando uno escribe mejor? Cuando está triste, dolido o decepcionado.
    Cuando está preso de amor acabado. O...yo que sé...porque ya sabes que a veces lo mío son las incoherencias...pero me gusta lo que dice Rorschach...este chico sabe...hazle caso. Y que te diga él que el texto es genial con lo bien que él escribe...pues chica, qué quieres más...
    Lo demás cuentos chinos!
    La vida es un soplo de aire. Pasa tan rápido que las lágrimas se pegan con cada historia. Vive cada una de ellas. Ojalá fueran eternas...pero Ali...no lo son...Ojalá...Lo eterno es lo mortalmente cotidiano que no sé porqué a nadie le gusta y le sorprende...y entre medio historias bonitas que duran dos anuncios.
    Pues...yo empiezo a vivir entre anuncios...
    Y mientras esperas a que alguien te eleve y TÚ le eleves, vive intensamente.
    Cada segundo y cada minuto,recordándote que eres diferente, especial y única. Eso...debes creértelo. Porque es así.
    Un BESAZO de los de morir ahogada y un ABRAZO de los eternos!!!!

    ¿¿¿¿Me pongo de rodillas para suplicarte volver a leerte??????
    Ehhhhhhhhh!!!!!!!!! Oye...que puedo hacerlo!!!

    MUAAAA

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    1. Te veo capaz!!! Siempre consigues hacerme sonreír, lo sabes, verdad? Eres absolutamente genial.
      Intento disfrutar cada minuto, y te juro que lo consigo, pero luego, cuando estoy sola en casa, como hoy, me dedico a machacarme mentalmente, Y lo peor es que se me da de puta madre hacerlo.
      Sobreviviré, lo haré. Ya veré cómo consigo vivir entre anuncios, yo qué sé. Suena bien.
      Tú sí que eres única. Ven que te achuche.

      Un besazo y un abrazo de los que duran una vida.
      Muackkkkkkkkkkkkkkkkkkks!!

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  6. Querida amiga, eso es mentira. Por supuesto que no te voy a hacer ningún caso. No eres tan original en las cosas malas que te pasan. A tod@s nos pasan cosas como las que cuentas. Todos nos sentimos a veces jodidamente tristes y tan poco "queribles" como te sientes tú. Pero no es verdad. No... Somos pequeños e insignificantes seres perdidos, pero hay algo grande -casi diría heroico- en esa pequeñez. Nos estrellamos una y otra vez contra los mismos muros y, aun así, lo seguimos intentando. Aleteamos como podemos para despegar de nuestro charco, y a veces no podemos elevarnos ni un centímetro. Y eso está bien. No pasa nada. Tal vez haya que estar un poco más en el charco, con el agua hasta el cuello. Tal vez haya que aprender algo más, o algo nuevo. Tal vez se trate de mirarlo todo desde un ángulo completamente distinto al que siempre hemos empleado... Desfallecer es lo único que no podemos hacer.

    ¿Que cómo se hace eso?
    Es una gran pregunta.
    Encuentra tu propia respuesta. Y casi te diría que apuestes tu vida en ello. Creo que merece la pena...

    Yo también te quiero a ti.

    Otro beso enorme y un abrazo fuerte, muy fuerte Ali...

    https://www.youtube.com/watch?v=Dr7X0Ri8CDY&index=12&list=PLQLn_h1d0Jyda1Xa--Wlt6-rXIRDh4oKE

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  7. Un abrazo enorme te envio desde lo alto de éste montón de años y un premio a la mejor constructora de palacios alzados con paredes de sueños y techos de cristal. Algún día llegará el que, sí no es principe, Te hará sentir como la mejor reina para un rey.

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  8. http://www.amarseaunomismo.com/claves-para-amarse-a-uno-mismo/
    https://www.youtube.com/watch?v=4fJ4ANhk2aI

    Espero de corazón que nos vayas contando cómo te conviertes en la protagonista de tu propia vida, sin poner el peso de tu existencia en la aprobación de un hombre. Aunque fueses perfecta y tuvieses a un hombre perfecto eso no te llenaría al 100%. Deja de creer en cuentos disney que son pesadillas de terror barnizadas.

    Mil abrazos.

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