sábado, 11 de enero de 2014

Una cerveza y despido a Tristeza

Siempre tuve cierta tendencia a la melancolía. Desde pequeña a veces estoy triste sin ningún motivo. Supongo que a todos les ocurre de vez en cuando, pero nos han enseñado que tenemos que ser felices. No hay lugar para la tristeza. Aun así yo sigo estando triste a veces, y qué coño, a veces me dejo llevar por la tristeza, me sumerjo en ella y todo se vuelve oscuro.

Durante años no he podido estar triste. En la vida feliz que fingía no había resquicios para la tristeza. Él me conocía, sabía de mis bajadas, me sabía montaña rusa. Pero de repente demostrar tristeza se convirtió en algo inaceptable. Supongo que sentía que si parecía triste cuestionaba nuestra felicidad, ponía en duda nuestra vida perfecta. Pero nada es tan perfecto como para sonreir a tiempo completo. Nada. Además la tristeza tiene algo bello, creativo. La tristeza atrapa.

Daba igual si yo estaba triste, o si no era feliz. Pero que no se notase. Una vez colgué una de mis canciones preferidas, triste, jodidamente triste. “¿No ves que todos van a pensar que no eres feliz?”, dijo. No me preguntó por qué escuchaba en bucle una canción que se preguntaba dónde coño se esconde la felicidad. Se infeliz Alicia, pero que no se note mucho. Se derribo, pero no hagas mucho ruido al caer. Que nadie se percate de tus ruinas.

Creo que las personas así no es que sean más normales. No es que nunca estén tristes. Te señalan con el dedo para que nadie vea que son igual que tú, que tal vez su interior es más oscuro que el tuyo.

Aún así nunca fui triste al uso. Soy de esas personas que sonríen a pesar de todo, que ríen hasta el llanto. Y si la vida se pone puta aún río más fuerte, para presentar batalla. Además me da por reirme de lo que más me preocupa. Por eso me gustaba hablar contigo, porque nos reíamos de las mismas cosas. Y daba igual si era la muerte o nuestras obsesiones, o nuestras inseguridades, esas pequeñas hijas de puta.

Tuve un amigo cuando estudiaba. Era triste, así, sin más. Todo era terrible, vivía en una continua queja. Eramos iguales, decía al mirar mis eternos ojos tristes. Pero no, joder, yo seguía siendo capaz de reirme. Él no. Poco a poco fue llenando todo, ocupando cada espacio. Me quería, dijo. Yo huí. Alguien como yo no puede estar con alguien así. Soy autodestructiva, pero la risa me rehace. Con él hubiese dejado de reirme. Era así de sencillo.

Pero dejé de reirme de todos modos. Sonreía mucho, fingiendo ser feliz. Reir no, ya nunca reía.
Un día levanté la vista en un vagón de metro y allí estaba mi amigo, con su cara triste de diario. Me saludó, diez años después. Se sentó a mi lado y después de cruzar tres frases me preguntó qué coño me había pasado.

Lo tomé como un insulto. No me di cuenta de que sí me había pasado algo. Estaba muerta, pero no me había dado cuenta. Ya nunca reía. Nunca.

Hoy lo he visto en el metro de nuevo, con su mirada triste perdida en aquel libro, y he bajado del vagón, incapaz de explicar otros cinco años de mi vida. Incapaz de enfrentar su mirada triste. Hoy no. Hoy imposible.


Un mensaje corto en el móvil. “Quiero follarte. ¿Tomamos unas birras y lo hablamos?”
Y no pienso, vacío la mente y se llena de imágenes de nosotros follando. Me pongo mis vaqueros ajustados, la camiseta negra y mis tacones más altos, y salgo hacia su casa.

En la puerta veo su moto. Siempre me excitaron las motos. Me despiertan el instinto de huida, imagino kilómetros y kilómetros alejándome de todo.
Toco nerviosa al timbre, su voz me excita, sonrío. Necesito reir un rato. Necesito alejar a Tristeza, esa hija de puta fiel que se ha instalado en mi vida. Y da igual si le grito que se vaya, si la golpeo con risas. Ella sigue ahí, apoyada en el quicio de la puerta, esperando para entrar en cuanto baje la guardia y envolverme en su abrazo.

Abre con una cerveza en la mano.

Ah… ¿iba en serio lo de las cervezas?, pregunto sonriendo.
Nunca bromeo con la cerveza, dice riendo.

Entro y me arrincona contra la pared. Se acerca despacio, sujetándome por la cintura con la mano en la que aún conserva la cerveza, con la otra me sujeta la nuca, y se sigue acercando despacio. Su olor me invade. Joder, huele bien. Me mira a los ojos mientras se acerca. Cuando está a un milímetro de mi pregunto nerviosa. “¿No íbamos a hablarlo?”, susurro.

Pero en realidad no quiero hablar de nada. Estoy excitada, cachonda. Quiero que me folle contra la pared, descubrir a qué sabe su piel cuando le muerda.

“¿Qué hay que hablar? ¿No quieres follarme?”, pregunta sin separarse.

Joder, su boca está tan cerca. Necesito besarle, morder esos labios que me sonríen. Agarro la cintura de su vaquero y tiro hacia mi. Está tan cachondo como yo. Le muerdo el labio, me besa, nuestras lenguas se enredan, me lame, muerde mi labio inferior, vuelve a lamerme. Tira de mi pelo hacia atrás, y me muerde el cuello, justo encima de la clavícula. Joder, ahí no, gimo.

¿No te gusta?, pregunta separándose un momento.
Me encanta. Pero si me sigues mordiendo así querré quedarme para siempre follando contigo.

Ríe a carcajadas y vuelve a morderme, mientras me desabrocha el pantalón y mete los dedos entre mis bragas y mi piel. Me estremezco. Estoy mojada, quiero que me folle ya.

Me baja los pantalones. Me quita los zapatos y los saca. Me quita la camiseta mientras yo vuelvo a meter los pies en los zapatos. Me mira sorprendido.

¿No te apetece follarme con los tacones puestos?
Joder, sí. Y se aleja un poco, observándome. Ropa interior negra y tacones. Nada más. Me arranca el tanga y desabrocha el sujetador. Le quito la camiseta, acariciando los tatuajes al sacarla. Desabrocho el pantalón, le quito el bóxer, y quedo en cuclillas delante de su polla. Me la mete en la boca sin avisar y me la folla, entra y sale, brusco, mientras me sujeta la cabeza. Mis manos se aferran a su culo, apretándolo más contra mi, aguantando la nausea.

La saca y me gira, empotrando mis pechos contra la pared. Se agacha y me abre las piernas. Acaricia los zapatos. Después sus dedos recorren mis piernas, clavándose, dejando surcos rojos que lame suavemente. Cuando llega a mi coño mete tres dedos y me lame, mientras sus dedos entran y salen de mi, cada vez más rápido. Lame en círculos, muerde mi clítoris hinchado. Un hormigueo me recorre las piernas y mi espalda se arquea, mis pechos golpean la pared.

Saca los dedos, los lame y mete su lengua. Entra y sale, las contracciones de mi orgasmo aprisionando su lengua mientras se bebe mi orgasmo.

Me da la vuelta y muerde mi pezón izquierdo, mientras su lengua lo lame. Tira de él con los dientes, mientras sigue masturbándome, y un segundo orgasmo me golpea. Sonríe. Suelta el pezón, vuelve a besarme.

Mis manos suben y bajan acariciando su polla, que se tensa.
Para. Para, joder, o me correré ya.
Yo sonrío mientras le muerdo el labio, fuerte. Mis dientes se clavan, y cuando gime paso la lengua por las marcas, y vuelvo a morder.

Me agarra por el culo Y me lleva hasta la cama.
Se tumba y me sienta sobre su polla. Me penetra de un empujón. Pego un grito. Me levanta sujetándome el culo y me deja caer con violencia sobre él. Casi sale por completo y después entra del todo, de forma brutal. Grito joderes mientras le clavo los tacones en los muslos, tomando impulso para subir y bajar. Bajo y me da un azote, fuerte, rápido. Levanta la mano y me acaricia al ver cómo sonrío. Me tumbo sobre su pecho y subo y bajo, imponiendo el ritmo, mientras él me azota y me acaricia, mis pechos contra su pecho. “Te voy a arrancar la tristeza a mordiscos, mi zorra preciosa”, dice. Y me muerde el hombro mientras un espasmo me recorre la espalda y el orgasmo me arquea sobre él violentamente. Entonces agarra mi culo y entra y sale con un ritmo frenético, mientras yo acaricio sus cojones, apretando un poco y soltando.

Su respiración cambia, escucho un gruñido ronco en el último empujón y cesan las embestidas.

Nos quedamos así, abrazados, mientras me acaricia el culo.
Levanto la cabeza y veo cómo me sonríe. Bueno, dice, ahora ya podemos hablarlo mientras nos tomamos una cerveza. Sigo teniendo ganas de follarte.
Mis ojos verde-feliz ríen.

Ahora sí soy yo. Ahora sí podría abordar a mi amigo triste y soportar su tristeza sempiterna.

Le beso sin dejar de sonreir, mientras Tristeza cierra de un portazo, sabiéndose desterrada.

25 comentarios:

  1. Me encanta ver cómo eres capaz de hacer girar a la melancolía y transformarla en deseo, en excitación, en sexo puro y no siempre duro. Tomaré por costumbre ser el primero en leerte, aunque ello derive en trasnochar, o en madrugar. Merece la pena, sin duda

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    1. Gracias!! Me gusta que seas el primero en comentar. A veces temo que nadie comente hasta que te leo.
      El sexo siempre tiene que ser puro, sea o no duro. Si es duro mejor.
      Un beso.

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  2. Jeje, claro ¿quien se resiste a decirle así adios a la tristeza? Lo malo es que es un adios momentáneo, sólo es un kit-kat y lo sabemos, pero es necesario hacer ese paréntesis y salir de nuestra tristeza por un rato para no volvernos locas, dejar de pensar durante un rato, así lo recuerdo yo al menos. Además, con alguien capaz de decir una frase como “Te voy a arrancar la tristeza a mordiscos, mi zorra preciosa” una puede perderse del todo y dejarse llevar, que mañana será otro día.
    Besitos

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    1. Es que a veces o haces ese kit kat o te vuelves loca del todo, o te vuelves una triste a tiempo completo, que es casi peor.
      Como para no dejarse llevar... jajajajajjajaj
      Besos!!

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  3. Y luego se habla con unas cervezas de lo que se quiera... pero eso, luego... cuando ya no esté Tristeza para escuchar
    Besosss ;))

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    1. Justo eso, que Tristeza ya no escuche las risas.
      Besos!!

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  4. Ay Alicia... Así se le quitan a una hasta las tristezas más profundas.
    Me encanta tu chico tatuado, que lo sepas.
    Un beso bien grande.

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    1. Sí! Nada mejor para arrancar tristezas.
      Oh, y a mi. Cada día más ;P
      Un besazo preciosa.

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  5. No creas mi ALI, que solo te obligan a ti aparecer feliz por fuera estés como estés por dentro... es unos de los males más habituales de este mundo... siempre que parezca estar todo bien, no importa nada comer y cenar tristeza, si unos se maquilla la sonrisa.

    Vivimos en el mundo de las meras apariencias y como lo de profundizar requiere mucho esfuerzo, ahí nos quedamos... es menos molesto así para quien mira, más cómodo no preguntar. Pero vaya cielo, he visto abajo lo que profundizas en las fotos, en las caras tristes ajenas, en la lasaña ( perdón por no haber llegado a tiempo para la cena:- )y en esta tristeza antigua que os habéis quitado a mordisco limpio jaja y mira... no creo que ninguna tristeza sea capaz de resistir tamaños ataques...

    O ella o tú y vas a ser tú, sin duda alguna.
    Cada vez escribes mejor, tus letras se lo comen todo ;))

    Un beso inmenso preciosa

    PD
    Y mira, ya que estoy te diré que no me aparecen los comentarios en el otro blog, antes solo me ocurría con un servidor ahora con todos.. pude comentarte en su día pero ahora no veo ninguno, no sé si le ocurre a alguien más, si sigo sin ver los comentarios tendré que comentarte aquí las otras entradas o por correo.. bueno, solo que o sepas ¿vale cielo? Mmmuuaakss!

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    1. Nos quieren felices y sonrientes, pero no demasiado, que si no también sospechan. A mi es que cuando estoy triste se me nota, y cuando río me gusta reir bien fuerte. Lo de ser plana no va conmigo mucho, por más que quisiese, que no quiero.
      Aquí entre lasañas, fotos y cervezas no hay quien se mantenga triste mucho tiempo.
      Gracias!! Es que me lees con cariño, con el mismo que yo te tengo. Pero eso ya lo sabes, no?
      Intentaré arreglar lo del blog. Antes de Navidad creía que lo había solucionado, pero blogger me odia oficialmente, juas.
      A ver si lo consigo. Tú coméntame como quieras!!! Que me encanta que me comentes.
      Besossssssssssssss enormes cielo azul!!

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  6. AAARRRRRGGGGGG!!!!! lo has vuelto a hacerrrr!!!! gracias, gracias, graciasssssss Ali!!! eres mi ídola!!!!! TÚ SI que quitas las tristezas de golpe!!! a golpe de...de...de...bueno...lo dejo en puntos suspensivos.

    Si fuera un hombre, sabes...te adoraría. La dulzura personificada y una fiera en la cama...(eso es lo que quieren los tíos...no?) y las tías también...queremos quitarnos la tristeza, no cuestionar la felicidad...ser auténticos...sin esperar, sin pensar qué pensarán, sin nada. Poder estar tristes, si lo estamos...o felices si lo estamos...¿por qué siempre tenemos que cuestionar todo lo que hacemos? ¿por qué tenemos qué ponerle nombre a todo?

    Ali. Soy repetitiva hasta la saciedad...ME ENCANTAS!!! transmites...
    BESAZOOOOOSSSSSSSS!!!!!

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    1. Ayyyyyy, mi terremoto, cómo me gusta cuando llegas!
      Quito tristezas de golpe? Es una de las cosas más bonitas que me han dicho nunca.
      Uy, los tíos no sé que quieren. A mi no mucho, jajjajajjajaj
      Cuando le pones nombre a ciertas cosas es como si les robases la magia.
      Y tú a mi!!! Me encantas!
      Besossssssssssssssssss!

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  7. Ohhh... un final feliz donde la tristeza sale dando un portazo desterrada... :)
    Todos buscamos nuestro exorcismo, ése que nos ayude a reconectarlo todo.
    Supongo que hay mil formas distintas de intentarlo...

    Try Try Try... (ya sabes, Pink)

    Ésa es la primera canción que viene a mi mente cuando te leo...

    La segunda es Car Fast. Así, a bocajarro.
    ¿Qué quieres? Siempre tuve debilidad por Tracy Chapman...

    https://www.youtube.com/watch?v=ijJghDsb5cE

    Una sonrisa espera al doblar la siguiente esquina. ;)

    Besos...
    Muchos...

    J.

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    1. Mi querido J., me encantan las dos canciones. Cuando te leí me vino a la mente una de Pink que casi nadie asocia con ella, Family Portrait. Ya sabes, soy una chica triste.
      Yo lo sigo intentando, pero a ratos no consigo que Tristeza se vaya. Ella es la que me espera al doblar la siguiente esquina..
      Hoy me perdonas, es uno de esos días que sabes que odio. Mal día para contestar comentarios, sobre todo de gente a la que quiero.
      Besos. Hoy todos.

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    2. Esto último que has dicho me ha llegado, que lo sepas.
      Espero que estés más animada. Hay días que son tristes, pero pasan, como las nubes en el cielo.

      Esta noche te mando muchos más besos...

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    3. Pero eso tú ya lo sabes. Estoy mucho más animada. Los días tristes los espanto a base de risas.
      Yo te mando besos siempre.

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  8. Wooooo!! Hoy me han recomendado leerte, y me alegro! Esas sensaciones o situaciones vividas, fantasías, da igual y que muchas veces nadie se atreve a describir!! Genial!!
    Me tendrás por aquí leyéndote!!
    Un beso

    Sonrisa Eterna

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    1. Sonrisa Eterna, me gusta. Me alegra mucho que te guste lo que escribo.
      Pasa, estás en tu casa. Me encanta tenerte por aquí.
      Un beso.

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  9. No puedo creer que sea tan triste, con ese alma tan insoportablemente sexy..
    Hace mucho que no nos vemos signorina Ali.
    Hace un Martini con aceitunas? Y me cuenta sus cosas?
    Besos con sonrisa..

    S

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    1. Trae ese martini, que nos lo tomamos y charlamos. Unas bravas también? Si es que sí me apunto.
      Insoportablemente sexy? Gracias!!
      Besos sonrientes.

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  10. No todo el mundo sabe apreciar el valor que hay tras una sonrisa rota, ni el coraje a vivir sin ocultar qué, no siempre apetece mostrar una cara feliz.
    Un abrazo Ali xDDD.

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    1. Las sonrisas rotas son mis preferidas. No todo el mundo es capaz de intentar sonreir a pesar de las hostias de la vida. A veces sólo apetece ovillarte y llorar. O gruñir xP
      Un abrazo Zurdo. Te echaba de menos.

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  11. Estar en un bar y que acceda a venir con las bolas chinas puestas,mojada,con esa sonrisa picara de...se notara lo caconda que voy,notar las braguitas tan empapadas que piensas que se marcaran los pantalones...
    Cuando me levanto a besarla,al oido le susurro que ni se siente...que al baño,ella entre aturdida y sin capacidad de reacción me hace caso

    La veo alejarse entre la multitud,es obediente,tiene ese punto de ingenuidad que le quitare a golpes de cadera
    pido un agua en la barra y me ponen un vaso con hielos,solo verlos se me ilumina la mirada
    cojo con la mano los hilos y me dirijo al baño,ella esta mirandose al espejo,apretando el pubis contra el labamanos,haciendo que su interior se agite,preparandose para mi
    me hacerco por detras y le cuelo un hielo en la espalda jugando con el por su columna...eso hace que se arquee casi hasta romperse...con la mano fria y l el reto de hilos la meto en su blusa...le pongo un hielo en cada pezon,dejandolos atrapados en su sujetador
    esta entre gemidos de queja y con una excitacion que jamás sintio
    recorro su espalda ya desblusada mordiendo cada cm hasta llegar a su cintura...con las manos en los lateralñes del pantalon los bajo dejandolos por las rodillas
    morder sus nalgas y hacer que se entreabra,pasar el hielo por su clitoris y dejarla floja
    al ver el hielo casi acabado y su culo en pompa solo puedo dilatarlo con la lengua,haciendo a base de pellizcos en su clirtoris que se moje,no se si llego a correrse,pero ver como le tiemblan las piernas y sus muslos empapados me dan carta blanca para meterle el pedazo de hielo en el ano...se contrae y mi lengua calida...esa mezcla de contrastes no la resiste nadie
    poner mi polla dura entre sus bragas y el culete y morder su nuca...susurrarle lo expectacular que me parece todo aquello me deja con ojos turbios
    ver como mueve las caderas intentando ponerme mas cachondo solo hace que salgan unas gotitas de mi polla
    caen en su piel,esa calidez la reconoce...y le pido que se folle con mi polla
    Ver como sin cortarse escupe en su mano ,ensaliba mi capullo y su culo engulle mi polla,como aprieta el culo alrededor de mi miembro,como con cada pellizco en tetas y clitoris la descontrolan...
    como hago un pequeño lazo alrededor de mi dedo con las bolas y pego tironcitos cvomo intentando sacarlas,,pero con los azotes en su culo,los musculos las meten,ver como tira el hilo hacia arriba...cuando me voy a correr,pego un tiron de las bolas hacia fuera,caen al suelo,se corre de tal manera que moja el suelo y eso hace que su culo se encoja de tal manera que me duele la polla y me corro dentro de ella,y es cuando ya nos pican a la puerta...la tipica abuela
    que nos ve salir con olor a sexo,como animales y sonriendo
    un bar vetado,pero ojala todos los de la ciudad fueran ya prohibidos para nosotros
    un beso nena :***

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