martes, 10 de septiembre de 2013

Tatuajes, o cómo perderse en su espalda...


Tengo tu tacto enquistado bajo los pezones. Tengo la sensación de que en cualquier momento de ellos brotarán tus manos para pellizcarlos. Pero no brotan y la tristeza lo cubre todo de escarcha.
Tengo que arrancarte de aquí dentro.
Te observo seguir con tu vida y no tengo ganas de continuar. Pero a ti te olvido. Ya.


Leo algo que duele, que hace que todo parezca más gris. Y justo en ese instante levanto la vista del móvil y ahí está él, sonriéndome. Antes de que me de tiempo a pensar sus brazos ya me rodean. Cuando me abraza una de sus manos se acerca peligrosamente a mi culo, siempre. Me aprieto contra él y acoplo mis labios a la curva de su cuello.
Joder, Ali, después de este abrazo necesito un cigarro, para calmarme. Le miro a los ojos, y escucho mi voz diciendo en voz alta: "¿Y qué tal si esperas un poco para ese cigarro? Si me besas no me apetece el sabor a humo de segunda boca. Además, seguro que te apetece más después".
"¿Después?".
"Después".
Me mira sorprendido. Un año, un año invitándome a su vida. Yo siempre le sonrío y le digo que no puedo. No es bueno mezclar las cosas, y él es un amigo cojonudo, aunque no le veo mucho. Cuando le conocí salvó mi trabajo, así, porque sí. Me miró y me preguntó qué me pasaba. Nos habíamos visto trabajando en el centro. Nos habíamos saludado de lejos. Nunca habíamos hablado. Y sin más se acerca, me pregunta si estoy bien y me rescata. No pide nada. Encima me invita a un café.
Después cada vez que nos vemos le abrazo, me abraza, y nos tomamos algo. Cuando habla conmigo da la impresión de que el mundo para él no existe. Perdona, no te he escuchado, le dijo a una camarera, estaba obnubilado mirando a Alicia. Nunca me gustó esa palabra, obnubilado, suena pretenciosa, fuera de lugar, forzada. Ahora la guardo como un tesoro.


- ¿Cuánto te duró el contrincante?, pregunto al recordar que tenía una pelea, una competición.
- Gané, dice.
- De eso estaba segura, sonrío. Pero... ¿cuánto tardo en caer?
- Un minuto veinte.
- Joder, das miedo, contesto.
- A ti no, ¿no? No te haré daño... si no quieres. Sonrío. Estoy segura. Es de esos hombres que imponen, con cara de duros, de bordes. Todo el mundo lo mira con una mezcla de miedo y respeto. Pero sonríe y mi coraza se derrite. Sonríe y me mira, y es el tío más tierno del mundo.


Me coge de la mano y me lleva hasta su casa, sin decir nada. Subimos al tercer piso y entramos en silencio. No ha dicho ni una palabra en todo el camino, creo que teme que me arrepienta. Yo tampoco he dicho nada. Creo que temo arrepentirme, no poder. Creo que me aterra pensar en la próxima vez que me lo cruce por la calle. Nada será lo mismo. El sexo lo cambia todo, por más que nos empeñemos en disimular que todo sigue entero. El sexo a veces te deshace de tal forma que sólo quieres que su saliva una los pedacitos. Pero su saliva ... Él no está, por eso tengo que hacer esto. Aunque lo joda todo. Tengo que pasar página, aunque tenga los dedos llenos de heridas de intentarlo, aunque sepa que el resto del libro aun no está escrito, y no me queda ni tinta ni ganas de escribirlo.



Entro, él entra y cierra la puerta tras de sí. Me agarra por la cintura y me levanta en el aire, acoplándome a sus caderas. Joder. Las horas de gimnasio valen la pena, susurro. Sonríe. Ni te lo imaginas, contesta, mientras gira y mi espalda se empotra contra la pared. Me besa, mientras me agarra la cabeza con una mano, y con la otra el culo. Estoy atrapada, no puedo moverme. Me gusta. Me encanta la situación. Me excita pensar que tiene el control, que podría hacer lo que quisiese. Su lengua me ataca, baila con la mia, frenética, le muerdo el labio, y noto cómo la mano que sujeta mi culo aprieta cada vez más fuerte. Me separa la cabeza, y me quita la camiseta. Me mira. Me mira y sonríe, y se abalanza sobre mi pecho. Me muerde el pecho, sus dientes se clavan encima del pezón. Grito. Me lame, mientras sus dedos desabrochan el sujetador. Cuando cae al suelo me agarra con fuerza la cintura y vuelve a morderme, más fuerte, justo en el pezón izquierdo, ese que te echa de menos. Noto una descarga, el dolor es intenso, y a la vez siento un placer desesperado. Me baja de sus caderas, me quita las botas militares, el pantalón, coge el sujetador del suelo y me vuelve a subir a su cintura. Camina hasta la cama, mientras me besa.


Me tumba, le quito la camiseta y me quedo observando sus tatuajes mientras se quita el pantalón y los boxers. Siempre me gustaron los que lleva en los brazos, pero no imaginaba el resto. Quiero verte la espalda, casi ordeno. Se gira y una luna me observa desde su hombro. Los cráteres perfectos, las sombras, los tonos. Su espalda es un puto cielo estrellado que observar en las noches de verano. Me acerco, acaricio la superficie lunar, mientras le abrazo con las piernas y mi otra mano busca su erección. Se gira, me sube hasta tocar el cabezal de hierro forjado, me agarra las muñecas las lleva hasta tocar el metal. Mientras me sujeta con una mano con la otra me anuda con mi sujetador. Gimo. Estoy asustada y excitada. Le miro. Tranquila, yo te cuidaré. Sabes que no te haría daño, nada que no te vuelva loca. Y con una mano me acaricia la nuca mientras con la otra me abre las piernas. Baja, me lame los muslos, lento, pausado, y cuando llega a la cara interna clava sus dientes en mi. Grito, el dolor se mezcla con el placer, sigue mordiendo mientras sus dedos acarician mi clítoris. Introduce cuatro dedos, y con cada mordisco me penetra. Creo que me voy a morir de placer. Su cuerpo me inmoviliza. Es enorme, poderoso. Acerca sus labios a mi clítoris hinchado, lame, despacio, suavemente, su lengua me acaricia, y de repente sus dientes se clavan de nuevo. ¡Joder!, grito. Me mira, con una sonrisa perversa que no conocía. Sube, me besa con ternura. Me desconcierta. Su lengua se mueve con suavidad, me acaricia el cuello, y sin previo aviso me penetra. Gimo, y cuando gimo aprieta su mano sobre mi garganta. Podría matarme, pienso de repente. Podría matarme si quisiese, en unos segundos. Y eso me excita de una forma difícil de explicar. Aprieta mientras su polla entra y sale casi completamente de mi para volver a entrar. Disminuye la presión en mi cuello, me acaricia, me lame, y vuelve a apretar.


Un espasmo me recorre, mis contracciones aprisionan su polla, el orgasmo brutal me golpea y me arqueo. Cede un poco el peso, me quedo de lado en la cama, saca su polla mientras yo gimo una protesta, y la pone entre mis pechos. Los aprieta con las manos y sube y baja, penetrando entre ellos, acercándose cada vez a mi boca que le espera ansiosa. Sonríe al ver mi expresión y se corre sobre mi pecho.


No, no, no, no me jodas. No me jodas. No me dejes a mitad, hoy no. Y su carcajada lo inunda todo. Pequeña, no hemos hecho más que empezar, pero me apetecía ensuciarte esas preciosas tetas, dice risueño.
Sus dedos se hunden de nuevo en mi, mete el pulgar, me retuerzo, sujeta mis piernas con los hombros mientras mordisquea alrededor del ombligo, y su otra mano se pierde en mi culo. Sus dedos entran y salen de mi, me poseen, y otro orgasmo me arquea contra sus hombros.

No he hecho más que empezar, repite. Tú de aquí no sales viva. Te he esperado demasiado tiempo...

28 comentarios:

  1. Arf!

    (No hace falta decir más... XD)

    Besos abisales

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    1. Ohhhhhhh, gracias. Pensé que era tan jodidamente malo que nadie me comentaría. Eres tan genial... Te debo un café!
      Besos desde el borde!

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    2. Jodidamente genial es lo que es, adoro esa mezcla de sexo y melancolía y mala leche y ternura y valentía...Un día de estos me dices donde estás y te rescato, pero solo por el café, no pienses mal. XD

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    3. Ali Cia... no pienses, escribe más jajaja

      Eso sí, hazte más propaganda, avisa!!que venimos al vuelo.
      Vale café de esos tipo carajillo ;D
      Besoooss guapa!

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    4. Clochard: Gracias! De verdad, no te imaginas lo frustrada que estaba pensando que era penoso.
      Me gusta la idea del rescate. Cuando quieras, yo encantada de tomar un café. Nunca pienso mal!
      Besos!

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    5. Abismo: Carajillo de Baileys, y un copazo de Marie con hielo!
      Me has hecho reir. No pensaré, y te avisaré cuando escriba.
      Besos!

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  2. Por Dios Ali, que se supone que tengo un problema hormonal, no lo empeoremos!!
    Jajajajaja!

    Eres genial.

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    1. Jajajaja Qué halago más chulo! Empeorar problemas hormonales... Tú si que eres genial.
      Besos sirenita.

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  3. Yo con estos relatos tengo un serio problema. Mira que yo comento de lo que sea, pero éstos me dejan sin palabras, no sé por donde entrar.
    Te comento más que nada para que se te vaya quitando la sensación de que es malo, yo no sé si es malo o bueno, sólo de si me gusta y me llega, y me encanta. Transmite, da cierta envidia, ganas de encontrarse con el tipo de los tatuajes, al final salió otro que sabe morder pezones.
    Lo haces muy bien Ali, sin vulgaridad ni cursilería, que creo que son los dos extremos en que puede caerse, con crudeza y al mismo tiempo muy sugerente. Mola!
    Besitos

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    1. Gracias! No te preocupes, no es obligatorio comentar, aunque la verdad es que estoy tan insegura en este terreno que lo agradezco infinito.
      El tipo de los tatuajes... Es genial.
      Pero... Te cuento un par de secretos? Existe, pero sólo me abraza. Eso sí, unos abrazos cojonudos. Y me invita a su vida, eso también. Y no, no creo que encuentre a nadie que me muerda así los pezones, jamás.
      Un besazo y gracias guapa!

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    2. Jo! lo que me faltaba ya! saber que existe ¿y la cara de duro y borde también? mira que me pongo toa loca jaja.
      Menuda fantasía te has marcado a su costa, tal vez, tal vez...¿lo digo?... Quizás podrías intentar hacerla realidad, igual te llevas una sorpresa y sí sabe morder pezones...

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    3. La cara de duro y borde también... Y cantaba en un grupo de rock. A que te encanta? A mi también. Me lo estoy pensando. Necesito un portazo, o algo.
      Quizás sí sabe. O quizás sabe otras cosas que me sorprenden...

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  4. Vamos a comentar el texto. De base muy bien, te pone cachondo, hay muchos detalles sobre los personajes, creo que él no tiene nombre, eso quizás está bien si queremos cosificarlo. Me gusta la introducción.
    Lo que menos me gusta de tus textos: por favor Nuria pon espacios, crea párrafos, simplemente con poner una pausa entre una parte del texto y otra creas pausas necesarias para pode saborearlo o apreciar un cambio emocional o espacial.

    Luego “¿Humo de segunda boca?” Extraña expresión, pero “¿Morder justo encima del pezón?” me ha hecho gracia, ¿mordemos el aire? xD te he comprendido, es complicado expresar ese mordisco rudo y superficial a la vez, pero de eso se trata.
    Y luego otra cosa que me ha llamado la atención es que la meten cuatro dedos nada más empezar, un poco salvaje, pero te recomendaría poner el número en letras, es extraño de pronto ver ahí un “4”

    Por lo demás genial, insisto, si creas párrafos, de los mejores relatos eróticos de la red.
    Besos! ;)

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    1. Oh, mi adorable editor cabrón ha vuelto! Me ilusiona, no creas, aunque me sorprende la..."desafección", muy aséptico, sí.
      No hay separaciones? Mierda. Blogger y yo nos llevamos tan mal como los puntos y aparte y yo, en todos los sentidos.
      Mordemos la carne, yo al menos. Todavía llevo el sujetador, ya sabes, negro, sexy, justo por encima de los pezones, ahí donde muerde. Me explico mal, es cierto.
      Cuatro, sí, ya sabes, brutalidad, dolor, perversiones, nada de romanticismo.
      No puse nombre precisamente por cosificar. En ninguno de los relatos hay nombres. Da igual. Sólo importaría uno, el de fondo, ese al que echan de menos mis pezones. El resto... Pasar página. No usaré nombres.
      Usaré letras para los números, gracias, de verdad. Tu opinión me importa. No te quejas de la forma de los diálogos, así que supongo que eso ha mejorado.
      Gracias por ese halago.
      Un beso, editor aséptico. Y gracias, de verdad, sabes que me encanta que me comentes.

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  5. Joer Nuri, creo que después de todo me voy a echar ese cigarro, ¡y eso que no fumo! ja, ja, ja. Sigues siendo una chica terrible. Terrible de verdad... Estaba pensando que las chicas terribles deben tener muchas más habilidades escondidas. ¿Para el próximo relato enseñarás alguna otra oculta? ;)

    Mil besos!!!

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    1. A veces dan ganas de fumar sólo por cosas así, no? Jajaja Bueno, yo tampoco fumo.
      Soy terrible mi chico perverso? Bien! Me encanta.
      Habilidades? No sé, sé decir un trabalenguas a una velocidad interesante, juas. Te lo he enseñado ya? Jajaja
      No sé, alguna tendré, supongo. A ver si te sorprendo.
      Besos con lengua, jajaja

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  6. JOoooooorrrrrrrrrrrrr!!! que me pongo malaaa, malísima cuando te leo...por favor Ali Cia..que quieresss matarnos!!!!!!

    A mi...un hombre me dice : Tu no sales viva de aquí...y bueno...me caigo muerta a sus pies...ja,aajjaaa!!

    Es genial!!! me encantó!!! escribes y describes...que...bien...nada...estoy todavía resoplando, que mi imaginación pone imágenes a tus letras y ya me doy miedo...

    UN BESAZO!! pasearme por tu blog me hace seguir el día muuuuchooo más contenta!!!

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    1. Oye, eso me gusta! Si mi relato te pone mala y logra que crees imagenes mentales es que tan mal no lo he hecho.
      Sólo por conseguir alegrarte ya vale la pena.
      Yo creo que muerta no, pero rendida... Eso seguro, juas.
      Besooooos! Y gracias por tus comentarios. No imaginas cómo me animan.

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  7. Entre tus jadeos y espasmos musculares ALI jaja los del tatuado y los que entre los dos habéis provocado en tooda la tropa, parece que este blog tenga eco cielo...pobrecita mía, veo que esto lo escribiste el martes y hoy es... domingo (lo acabo de ver ahora mismo) ¿aun sigues vivaaaa? :-)

    Te lo he dicho mi querida ALI, has nacido para escribir estas cosas y... para el contorsionismo, juas! como dices tú:;)) es increíble lo bien que dibujas en palabras tooodos los movimientos... Casi se os ve :))


    Enhorabueena MATAH-ALI ;))


    Muaaaaaakss! bonita.

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    1. Sigo viva!!! No te preocupes, ya sabes que conmigo no hay obligación. Espero que tu dedo esté mejor.
      Nuestros jadeos, jajajajj Sí, hay mucho eco por aquí.
      Casi se nos ve? Entonces tan mal no lo estoy haciendo, jajajjaja
      La verdad es que cada vez me siento más cómoda escribiendo estas cosas, y el cambio de registro me viene bien para ahuyentar un poco la tristeza.
      Matah-Ali, jajjajajajjajajjaja Me has hecho reir.
      Besoooooooooooooooooooooos guapa!

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  8. Es la primera vez que te leo y todavía estoy acompasando mi respiración. Yo no sé si está bien o no, pero transmites mucho.
    Creo que es así porque es una fantasía sincera. Te seguiré leyendo.
    Besos

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    1. Muchas gracias! Que tu respiración se desacompase es un buen halago. Gracias.
      Es una fantasía, sí. Creo que todo lo que escribo, aunque sea ficción es sincero. No sé hacerlo de otra forma. Si escribo sobre sexo, escribo sobre lo que me gusta, o lo que me gustaría.
      Besos!

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  9. Hola, tienes un premio en mi blog. Cuando desees, puedes hacer los honores y pasar a recogerlo.
    Se trata del Liebster Award
    http://lascariciasdelavida.blogspot.com.es/2013/09/liebster-award.html

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    1. Muchas gracias!! En cuanto pueda monto un post y contesto las preguntas.
      Besos!

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  10. Nuria, si no llego a leer los comentarios no me hubiese imaginado que eras tú.
    Me alegro que creas relatos ya que es muy gratificante hacerlo.
    A mí me gustó, creo que has desarrollado bien la historia.
    Un largo abrazo.

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    1. Ohma! Qué ilusión verte por aquí. Me apetecía cambiar un poco de registro, airearme.
      Me alegra que te guste. Un abrazo enorme!

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  11. Muy buen texto, me has recordado ciertos instantes olvidados que me han dibujado una sonrisa y arrancado un suspiro. Me gusta como escribes.

    Un saludo

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