martes, 13 de agosto de 2013

Cómo descubrir que no...

Me estoy volviendo loca. No consigo olvidar los azotes, los arañazos, pero sobre todo no puedo olvidar los besos. Todo empezó por los besos, y como siempre, es lo que más echo de menos. Ya no tengo un lugar seguro al que acudir perdida, nada que me ayude a centrarme, a olvidar.
Después de aquel día ella me esquiva, lo sé. Él llama de vez en cuando, me manda nubes. Pero en aquel polvo perdí algo, dejé algo en aquella puta cama. Creo que sí, que conseguí acabar con mi único reducto de infancia, de inocencia.
Y sigo jodida, cada día es más difícil.
Y entonces aparece S. Se acerca y me dice "Yo me tomaría un café contigo". Sencillo, excesivamente confiado tal vez. Lo miro y, joder, normal que tenga confianza en si mismo. Rapado, interesante, brazos fuertes... Uhmm, vale, hoy lo consigo, un café y dejo de pensar un rato en cómo fluía todo, en cómo ya no hay nada que fluya. Hoy me olvido de ti un rato.
Yo también me tomaría un café contigo, contesto. Y mi voz me sorprende hasta a mi misma. ¿He dicho yo eso? Pero ya no hay vuelta atrás. Parece sorprendido. Te espero a que acabes, ¿de acuerdo? pregunta. Claro, espérame.
Y se queda observándome, sonriendo. Joder, no me mires así, pienso, pero le mantengo la mirada, y la sonrisa.
Recojo y vamos hacia la cafetería. Me cuenta que se está alejando del mundo, que ya no tiene ni whatsapp. Interesante. Le gusta montar a caballo. Más interesante. Tiene problemas para dormir, está pensando en medicarse. Yo lo miro. Tengo insomnio, pero no quiero tomar nada. Me engancho con facilidad a casi cualquier cosa. Por eso nunca juego. Por eso no fumo. Por eso ya no bebo casi nunca.
¿Y qué haces para dormir? pregunta. Y sufro uno de mis ataques de sinceridad y contesto que me masturbo. Creo que se le ha caido la mandíbula. ¿Te encajo de nuevo la boca o algo? pregunto echándome a reir.
Pero entonces me besa. Joder, me ha pillado desprevenida. Pero necesito olvidar, necesito ser zorra, necesito que las heridas no sangren. No soporto resbalar con mi propia sangre en el suelo y volver a caer, y volver a sentir que estoy con él en aquella habitación, cuando todo parecía inevitable.
Así que le beso. Es un beso torpe y apresurado. Me sube encima de él, y me siento la puta adolescente que no fui, follando en un coche. Estamos en mitad de la nada, en un camino entre naranjos. ¿No ibamos a tomar café? pregunto mientras le beso. Luego tomamos lo que quieras, dice con la voz entrecortada.
Me levanta la camiseta, me intenta desabrochar el sujetador, se hace un lio, me lo levanta, y empieza a lamer. Y joder, está bien, pero me falta pasión, me falta que me muerda. Muérdeme, le ordeno. Para, me mira. Le mantengo la mirada. Me mordisquea. Más fuerte, gimo. Pero no quiere hacerme daño, supongo. No sabe que es mi punto débil, que si me muerdes los pezones de la forma adecuada soy tuya para siempre, y sigue con su mordisqueo leve, y yo ya sé que no será lo que espero, lo que necesito.
Se baja los pantalones. Joder. Esto sí que no me lo esperaba. Sonríe al ver cómo lo miro, cómo la miro. Y sin más me arranca las bragas y me la mete. Sin preámbulos, sin juegos. Me empala y yo grito. Empiezo a mover las caderas, para que entre del todo, porque quiero que duela, porque necesito gritar. Subo y bajo, frenética, mientras con la mano derecha me masturbo, y él se aferra a mi culo. Me empiezan a temblar las piernas y me arqueo sobre el volante, mientras convulsiono y él se corre.
De repente me siento vacía. Sólo quiero bajar del puto coche.
¿Vamos a tomar café? pregunta. Se me hace tarde, déjame en la estación.
Bajo del coche y me despido. Cuando me doy la vuelta escucho: "¿Cuándo tomamos café de nuevo? Mi bote de Pringles ya te echa de menos."
Jamás, contesto. Soy una zorra desalmada, ¿no lo sabías? No follaremos nunca más. Y camino hasta la estación sin darme la vuelta.
¿Esto es lo que se siente? ¿Cómo coño me acostumbro a que me laman los pezones?

15 comentarios:

  1. Oh, vaya. ¿Las varitas mágicas de 20 centímetros no son tan mágicas después de todo?
    Me apetece darte un abrazo muy fuerte ahora mismo...
    Sabes, nunca he podido con el sexo así. Conozco esa sensación de vacío. Es muy desagradable. Falta algo, y no es sólo que te muerdan los pezones de la forma adecuada ( :0P ). A ver, el sexo que dura minutos para mí es un asco. El aquí-te-pillo-aquí-te-mato tiene su punto, no lo niego; pero así sin más, al final... puff. Aburrido. Terriblemente superficial. No se puede escalar el Himalaya en 30 minutos. No, no sólo aburrido: insatisfactorio. Mejor algo largo y cálido que te lleve hasta ahí sin prisa, encendiendo cuerpos y mentes... Y entonces, justo antes de... te paras. Retomas. Cambias. Os calentáis de nuevo. Llegáis otra vez al límite, y paras otra vez. Continuas... Pero antes de eso los gestos habituales más sencillos tienen el potencial de transmitir una carga erótica profunda, y los activas... Me da lo mismo que estés pelando patatas o que te lleves un vaso a los labios: de improviso una mirada con intención, una frase, un roce y te encuentras en ese estado tan adictivo... ¿Por qué correr? Tampoco está reñido con abrazos, caricias, sonrisas, comentarios divertidos. Todo eso lo envuelve y no es menos, es mucho más... ¿Pero cómo se puede hacer eso sin conocer verdaderamente a alguien; sin conocerlo de verdad? Y conocer es querer, como decía Paracelso. Toco todos tus resortes (por retorcidos, ocultos y oscuros que sean) porque te conozco a fondo; y porque te conozco a fondo y te quiero, soy capaz de encontrar otros nuevos, afines a ti, y a mí... Y cuando al final estalla todo, te abrazo con cariño y me quedo a tu lado; y no es un fin, sino el principio de un nuevo "juego"... El sexo sigue ahí, permanente, no hay diferencia entre eso y el resto de tu vida... Cualquier intervención intencionada lo puede desatar. Sientes la tensión aun cuando no lo tienes cerca; sólo de pensar en ella -o en tu caso en él-, ya estás encendido...

    Posibilidades, claro. Sin levantar totalmente las barreras, sin una comunicación y confianza casi infinita, es algo imposible. Existir existe, te lo digo yo. En fin. Posibilidades y disyuntivas.

    Un abrazo muy fuerte. Cojo tu vacío y lo tiro a la basura. No me gusta. Y un beso, claro. Fuerte, muy fuerte. Muaaak!

    Pd. Vaya con tus vacaciones :P

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    1. La confianza es básica. Llegar a ese entendimiento en que no son necesarias palabras, en el que las manos haban por ti... Pero es tan poco común. Es difícil encontrar alguien en quien confiar, que entienda y no se escandalice ni te juzgue. Lo mslo de encontrar alguien así es que puedes pensar que es sencillo, que te pasará lo mismo con otra persona. Lo jodido es que esto no es así, y frustra bastante.
      Alguien que se quede después... Sue.a bien. Imposible en mi caso, me temo, pero suena bien.
      Abrázame, que he tenido una noche genial pero rara.
      Besos. Y gracias. Mis vacaciones se animan por momentos, juas.

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  2. ¿Mi bote de Pringles? ¿he leído bien? jajaja, no puedes hacer ésto, estoy tope concentrada en el relato y se me ha escapado una carcajada que lo ha jodido todo. Si un tío es capaz de decir algo así no merece follar jamás ni con zorra desalmada ni con ninguna otra.
    No te acostumbras, pero te resignas, y vegetas, hasta que llega un momento en que te olvidas de que se puede sentir de verdad.
    Besos

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    1. Jajaja ufff, alguien así dirá lo del bote de pringles, por si aun te quedaba alguna duda y te replanteabas quedar de nuevo. Como guasapearte "tenemos que ablar" (verídico, como hapetece, ains). Las dudas huyen y tú te reafirmas.
      Al final te acostumbras? Ay, no creo que pueda. No creo que quiera. Puedo pedir el comodín de "nofollomás"?
      Un besazo, y me alegra haberte hecho reir. El personaje es para reirse.

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  3. Otro relato estupendo, aunque la metáfora del bote de Pringles es terrible xD
    El comentario de J. es correcto, aunque al principio de pereza lo mejor son los polvos largos, los juegos de antes-durante, la emoción de probar cosas nuevas, dejarse llevar, porque el sexo en el fondo es bastante básico y aburrido, para hacerlo morboso hay que follar la mente y eso no está al alcance de todos.
    Nos tendrían que follar la mente más a menudo, estaríamos todos mucho más felices.
    Leerte me convierte en ambidiestro ;)
    Besos.

    Pd: la publicidad cuando escriba algo, soy un decadente indolente xD

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    1. Gracias! La metáfora del bote es real, eso es lo más triste. Supongo que les hace ilusión compararlo con algo grande, o pensar que cuando haces pop... Juas, eso.
      Pereza? Jajajaja para nada. El buen sexo nunca da pereza. Lo más irónico es que lo que más me gusta son los juegos de antes-durante, ya sabes, las palabras adecuadas, las caricias, los arañazos. Sin eso el sexo es totalmente decepcionante. Quiero que me sorprendan, aprender, descubrirme, conocer cosas de mi que ignoraba, y que después de me besen, me abracen y me acaricien el culo. No es tanto, no?
      Que te follen la mente es inaudito, poco común. Es como que te laman el corazón, infinitamente más difícil que lamer otras cosas.
      Que leerme te convierta en ambidiestro es uno de los piropos más increibles a mi escritura. Gracias.
      Besos, querido decadente. Y un abrazo de aquellos.
      Pd: lo sabía, este no está al nivel para publicitar. Gracias por ser polite, indolente querido.

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  4. Cuando a una estrella fugaz le salen piernas, puede que se cruce con muchos botes de Pringles en su vida terrestre, una pena...aun así, ella seguirá siendo una estrella y ellos solo... patatas fritas grasientas:))

    Un beso inmeeenso mi querida estrella fugaz:))

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    1. Gracias! Cómo me gustan tus regalos, y esas cosas preciosas que me dices...
      Ojalá fuese estrella. Pero qué va, ni brillo ni nada, juas.
      Un besazo inmenso MARÍA. Y gracias.

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  5. ardiente! xDDD. ¿una puerta de escape a la vida real?. Besitos!

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    1. Más bien un portón enorme para compensar la desesperanza y la falta de sexo, juas.
      Un beso y gracias por comentar!

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  6. Me dijiste que si no me gustaba te lo dijera y yo te prometí serte sincera...
    Nena, me encanta. Me ENCANTA. Eres buenísima.

    Alguna vez te has encontrado con un bote de Pringles? Jajajajaja!
    Casi me meo.

    Un beso preciosa.

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    1. Gracias! No sabes cómo me alegra que te guste...
      Un bote de Pringles? Uff, me he encontrado alguno que se describe así, pero no me han quedado ganas de comprobarlo, jajaja
      Un besazoooo!

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Me he puesto al día...
    Ves? ya puedes quitarle los dos adjetivos que me dijiste, está más que estupendo!!!

    Lo escribes estupendamente... y sabes? lo del bote de Pringles lo hace real jajajaja siiiii... ese punto que descoloca todo, pero así es... (a mí hasta me han dicho espada láser juas juas :P)

    Me encanta tu lado erótico :D

    Besos abisales

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    1. Ohhhh, gracias!
      Espada láser? Jajajaja Ay, hay que joderse, hay de todo por el mundo.
      Me alegra que este lado oscuro te guste!
      Besos desde el borde!

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